Sinopsis
Es una charla íntima, sencilla, insignificante".
Así comienza el P. Cué este relato conmovedor,
entrañable y profundo. El relato del encuentro
del hombre con Cristo. Un Cristo manco, cojo, sin
cara, sin cruz. Un Cristo que no quiere ser
restaurado porque desea que le prestemos nuestros
brazos para encerrar en ellos a todos los
hombres, nuestras piernas para que le llevemos
por todos los caminos, nuestros ojos para mirar
todas las desdichas, nuestros oídos para escuchar
todas las quejas. Un Cristo que no quiere ser
restaurado porque quiere que en su rostro veamos
todos los rostros, que sobre sus espaldas
carguemos todas nuestras cruces. Entremos con el
P. Cué en este profundo diálogo con el pequeño
Cristo roto y dejemos que nos conduzca con él por
esta visión nueva y al mismo tiempo repetida, del
amor insondable de Dios.